Mujer, ¿Por qué lloras?


Nuevamente nos encontramos en este humilde espacio y en esta ocasión quisiera hablarte de una mujer llamada María Magdalena.

A María la llamaban Magdalena porque venía de un pueblo pequeño de Galilea llamado Magdala. Ella ha sido identificada como una mujer pecadora según el Evangelio de Lucas (Lc-8,2) y (Lc 7,36-50), pero el mismo Lucas relata que Jesús le hizo saber que sus pecados fueron perdonados.

Es muy importante destacar, que ella acompaño a Jesús, lo atendió, lo escucho, le llegó al corazón y el mismo Jesús se enterneció con Maria Magdalena.
Ella estuvo como testigo en la crucifixión y según este Evangelio es la única mujer que se acerca a la tumba donde sepultaron a Jesús. Luego ella fue la primera en conocer la noticia de la resurrección, y recibió de Jesús resucitado el encargo para anunciar a los apóstoles su resurrección.

Jesús le preguntó: Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?. En efecto, no es para llorar, al contrario es para estar alegres por la resurrección, Ella, pensando que era el cuidador del huerto, le respondió: Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo iré a buscarlo. Así María Magdalena nos muestra el gran amor por Jesús, no esta dispuesta a perderlo y si esta para buscarlo donde sea.

El mar de lagrimas que se veía correr por sus ojos no le permitió ver a Jesús. Cada uno de nosotros tiene una preocupación, una pena, una tristeza y todos en algún momento hemos llorado como María Magdalena y de tanto empañar nuestros ojos con lagrimas, no hemos podido reconocer a Jesús.

Podemos recoger muchas enseñanzas de Maria Magdalena, si ella fue pecadora, por el arrepentimiento recibió el perdón de Jesús, y todo los pecadores podemos tener fe en que Jesús nos perdona si nos arrepentimos, que si hemos sido perdonados y hemos confesado con dolor y sinceridad nuestra faltas recuperamos la gracia y la amistad con Jesús, aún más, si hemos recibido la gracias podemos conocer la resurrección. También aprendemos en este Evangelio, que si creemos que hemos perdido a Jesús y lo buscamos lo encontraremos junto a nosotros, como también tenemos que reconocer que el puede estar oculto en una persona humilde, como en el caso del cuidador del huerto.

Jesús le pidió a María Magdalena que fuera a anunciar a los discípulos que había visto al Señor y que él le había dicho esas palabras. Ve a decir a mis hermanos: Subo a mi Padre y Padre de ustedes; a mi Dios y Dios de ustedes. Así hemos de recibir el mensaje de Jesús y convertirnos en mensajeros de su victoria sobre el pecado y la muerte, entusiastas, como Maria Magdalena.

Mujer, ¿Por qué lloras? Si estoy contigo. Son palabras de Jesús que quiero que queden en tu corazón. Gracias por visitarnos y no olvides dejar un saludo en este sitio.

Tu Amigo, Daniel Espinoza
¡Consuela a mi Pueblo! Blog